| |
En 1987, luego de varios años de iniciado el conflicto armado interno, las comunidades campesinas de las zonas más afectadas por la subversión, formaron en el marco de una nueva política estatal de lucha contrasubversiva, los Comités de Autodefensa (CAD). Veinte años después, y más allá de esporádicos reconocimientos de orden económico a familiares de los miembros de los comités muertos en combate a partir de 1992, se constata la situación de olvido de sus integrantes.
En el 2007, ante las perspectivas del inicio de la estrategia de paz y desarrollo del Valle de los ríos Apurímac y Ene, Plan Vrae, recobra vigencia la participación de los comités de autodefensa en dicha propuesta.
Al respecto ¿Qué significa para el Estado alcanzar la pacificación en el VRAE, veinte años después de la creación de los primeros comités de autodefensa? ¿Qué información actualizada se tiene respecto a los miembros que conforman dichos comités en la zona en cuestión? ¿Cuántos son, quiénes son, a qué actividades económicas se dedican? ¿Cuántos de ellos se dedican a cultivar plantaciones de hoja de coca? ¿Qué armamento poseen? ¿Qué tipo de municiones poseen? ¿Qué tipo de participación se contempla que tengan estos comités en el denominado plan de paz y desarrollo para el VRAE? ¿Cómo se fomenta la relación de colaboración de los CADs con el gobierno nacional y con los gobiernos regionales y locales?; finalmente, ¿Sólo mantienen funciones militares o debieran tener, por su forma de organización, otras funciones que coadyuven con la pacificación?
Son numerosas las inquietudes y sensibilidades que genera el tema, en aras de entender y conocer la política que al respecto está diseñando el sector defensa, sobre la base de las lecciones aprendidas durante el conflicto armado interno.
Enlace de Interés
http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2007-03-18/ImEcTemaDia0691100.html
|